top of page

Wild Horse Nine: Martin McDonagh lleva la culpa y el poder a Venecia

  • hace 3 días
  • 2 min de lectura

Martin McDonagh presenta en la Mostra su nueva película, una historia de espías, memoria y culpa protagonizada por John Malkovich y Sam Rockwell.


Hay películas que llegan a un festival y otras que parecen haber nacido para ser descubiertas bajo los focos de Venecia. Wild Horse Nine, la nueva película de Martin McDonagh, aterriza en la Mostra con ese particular equilibrio entre ironía, oscuridad y belleza que define el universo del director irlandés.


Protagonizada por John Malkovich y Sam Rockwell, la película sigue a dos agentes de la CIA en el Chile de 1973, en los días que rodean el golpe de Estado contra Salvador Allende. Una historia política que McDonagh transforma en una tragicomedia de humor negro, donde el absurdo convive con la memoria y las consecuencias de un pasado que todavía pesa.


Después de Chile, el relato conduce a sus protagonistas hasta la Isla de Pascua. Allí, entre paisajes monumentales, moáis y caballos salvajes, la película adquiere una dimensión casi hipnótica. La belleza del lugar contrasta con la oscuridad de aquello que los personajes arrastran consigo, convirtiendo el paisaje en uno de los grandes protagonistas de la historia.

Malkovich y Rockwell vuelven a demostrar por qué son dos de los intérpretes más singulares de su generación. Sus personajes, aparentemente opuestos, construyen una relación marcada por el cinismo, la vulnerabilidad y una cierta sensación de derrota. En manos de McDonagh, la comedia se convierte así en una forma de hablar de asuntos mucho más incómodos: el poder, la responsabilidad y la culpa.


Presentada en competición en el Festival de Venecia, Wild Horse Nine confirma la capacidad de McDonagh para moverse entre lo grotesco y lo poético sin perder su identidad. Una película política, sí, pero también profundamente humana; una historia de espías que termina hablando menos de las operaciones secretas que de lo que sucede cuando ya no es posible escapar de la propia memoria.


Venecia vuelve a ser, una vez más, el escenario perfecto para esas historias que se mueven entre el cine, la cultura y la conversación. Y Wild Horse Nine llega con todos los ingredientes para quedarse en ella mucho después de que se apaguen los focos de la Mostra.

Comentarios


bottom of page